¿Cúal es el Perfil de los Futuros Terroristas? | Terrorismo Cap. II

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Si bien en la primera de las tres entregas sobre terrorismo resolvimos la duda de Cómo se Transforma Alguien Normal en Terroristaen esta, vamos a descubrir cuáles son los rasgos psicológicos que predominan en los perfiles de quienes tienen más posibilidades de convertirse en terroristas.

Como era de esperar, en todo el artículo nos vamos a referir a individuos de la cultura occidental, adoctrinados en su mayoría vía Internet, como vimos en el Capítulo I. Por su parte, en países como Iraq, Afganistán o Nigeria, donde el impacto del terrorismo es extremo, los mecanismos psicológicos y los perfiles de los futuros terroristas son distintos. En este último grupo de países, las personas son con mayor frecuencia obligadas y adoctrinadas incluso antes de poder ser conscientes de lo que sucede.

[En el próximo y último artículo se abordará finalmente la gran pregunta de: “¿Se Puede Rehumanizar a un Terrorista?“]

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¿Cómo se Transforma Alguien Normal en Terrorista? | Terrorismo Cap. I

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En los últimos meses, a nivel internacional, los sucesos relacionados con el terrorismo han ocupado todas las primeras páginas. Desde luego, no es para menos. Aparentemente, cada vez más, las acciones terroristas estremecen poblaciones e incluso naciones enteras, con actos que parecen sacados de una película de terror

Para entender el factor sorpresa que estos actos suscitan en la población, debemos añadirle la relativa desinformación que ha habido hasta el momento. Una desinformación que no se ha podido mantener dada la evidencia de los acontecimientos. 

El resultado final, es una sensación inicial de incredulidad ante estos eventos, que culmina con la pregunta clave que todo ser humano en su sano juicio debe hacerse: ¿Cómo puede alguien cometer tal atrocidad? Pues bien, de eso trata este artículo.

[Nota: Este será el primero de tres capítulos sobre el terrorismo. En los dos siguientes hablaré sobre: ¿Cuál es el perfil de las personas que se convierten en terroristas? y ¿Se Puede Rehumanizar a un Terrorista?]

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Lo que no cuentan en CSI | La Autopsia Psicológica

Obra llamada "¡Y tenía corazón!" (1890 ) por Enrique Simonet. Pintor Valenciano.  Óleo sobre lienzo, con un tamaño de 177 x 291 cm.

Obra llamada “¡Y tenía corazón!” o “La autopsia” (1890) por Enrique Simonet. Pintor Valenciano. Óleo sobre lienzo, con un tamaño de 177 x 291 cm.

Hoy en día poca gente desconoce el concepto de autopsia y lo que este implica. Pero lo que comúnmente se conoce como autopsia, se refiere a la autopsia clínica (conocer la causa de la muerte y las condiciones físicas que la desencadenaron y produjeron) o a la autopsia forense (normalmente solicitada por un juez, al contemplar como posibilidad que haya sido un crimen).

En un sentido más amplio, se puede hablar también de autopsia histórica (como su nombre indica, consiste en intentar determinar la muerte, por intereses históricos, analizando la información de la que se dispone, aun cuando el cuerpo de fallecido no está presente) y de autopsia psicológica; siendo esta última en la que se basará este artículo.

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3 Acertijos Morales | ¿Qué harías tú?

3 Acertijos Morales - Matrix - PsicoWisdom

El marinero asesino

El 13 de marzo de 1841 el buque William Brown zarpa desde Liverpool hacia Filadelfia. Después de 5 semanas de viaje, la noche del 19 de abril, el buque choca contra un iceberg a 250 millas (unos 400 kilómetros) de la costa de Terranova. El William Brown tardó poco en hundirse, y los más de 30 pasajeros supervivientes subieron en un bote diseñado para llevar a 7.

En el barco iban el capitán George L. Harris y el segundo al mando Francis Rhodes. A ambos desde un principio, se les pasó por la cabeza la idea de que tarde o temprano, el bote debería ser abandonado por la mayoría de sus integrantes, porque este no aguantaría mucho tiempo, pero dejaron pasar los días para ver si podían evitar dicha situación.

El 20 de abril, en medio de la noche se abrió una brecha en el bote. En este difícil momento Rhodes puso en manifiesto la necesidad de que “algunos individuos fuesen pasados por el cuchillo”. Pero evidentemente también había personas en contra. Las argumentaciones de ambos lados fueron:

  • Los que estaban a favor de matar a unos para salvar a otros: Según Rhodes, tal acción no sería injusta con aquellos que fueran arrojados por la borda, porque seguramente habrían perecido de todos modos. Por otra parte, no emprender la acción sería responsable de la muerte de aquellos a quienes podría haber salvado.
  • Los que estaban en contra y prefieren no actuar: Los disidentes afirmaban que si no se emprendía acción alguna y todo el mundo se ahogaba como resultado de ello, entonces nadie sería responsable de las muertes. Mientras que si se proponía salvar a algunos del grupo a expensas de otros, solo podía hacerlo quitando la vida de forma activa, y acabaría siendo un asesino.

Poco después, Rhodes y su compañero de tripulación Alexander Holmes, empezaron a arrojar personas hacia las oscuras aguas del Atlántico. Al principio, pocos marineros actuaron, limitándose a contemplar la escena. Pasados unos instantes, Rhodes, que continuaba animando a sus camaradas a unirse a la causa, consiguió que unos cuantos más se uniesen, aumentando así el número de sacrificados.

Finalmente, 14 pasajeros varones fueron sacrificados, quedando solo 2 hombres casados y un muchacho, más todas las mujeres salvo dos, que decidieron unirse a sus maridos de forma voluntaria, saltando por la borda.

De manera increíble, poco después, llegó la salvación, y los supervivientes fueron rescatados por un barco de pesca con destino a Le Havre.

Una vez en Finlandia, los supervivientes presentaron una demanda ante el fiscal. Con tal demanda, solo consiguieron llevar a juicio al marinero de primera Alexander Holmes (compañero de Rhodes), acusado de asesinato.

La pregunta es: si usted hubiese estado en el jurado, ¿cómo habría evaluado este caso?

La condena del jurado (después de 16 horas deliberando), fue una sentencia mínima de 6 meses de prisión y una multa de 20 dólares (de aquél entonces).

El jurado argumentó que bajo una tensión psicológica tal, la diferencias entre los actos buenos o correctos y los malos o incorrectos habían desaparecido debido a la presión, volviéndose moralmente indistinguibles los unos de los otros.

El dilema del cirujano

Dilema del Cirujano - PsicoWisdom

Este dilema fue propuesto por primera vez por la psicóloga Judith Jarvis Thomson (autora de algunos experimentos sobre el dilema del tranvía).

Un excelente cirujano de trasplantes tiene 5 pacientes que necesitan urgentemente 5 órganos distintos. Por desgracia, no tienen donantes disponibles y morirán en poco tiempo si no reciben los órganos correspondientes.

Un joven pasa por la clínica para hacerse un chequeo rutinario. Cuando el cirujano comprueba los resultados descubre que el joven es compatible con los cinco pacientes. Además, el posible donante no tiene familia ni ningún amigo que le pudiese echar de menos en caso de que desapareciese.

¿Debería el cirujano sacrificar al joven para salvar a los 5 pacientes?

Este es un dilema bastante famoso y con una respuesta aparentemente sencilla: no. Sería moralmente reprensible que el médico le quitara la vida al joven ya que ningún, médico tiene derecho a matar a un paciente para salvar a otro; esto sería un asesinato.

¿O no…?

¿Qué diría un psicópata?

Ya en una de mis últimas entradas traté por primera vez el tema de los psicópatas y algunas de sus características (¿Cómo eligen a sus víctimas los psicópatas?).

El doctor en Psicología Kevin Dutton, propuso este dilema a un psicópata al que entrevistó llamado Joe 1. Su respuesta fue la siguiente:

“Ya veo dónde está el problema, si se trata sencillamente de hacer las cuentas, la cosa está muy clara, ¿verdad? Matas al tipo y salvas a los otros 5. Es puro utilitarismo… El truco es no pensárselo demasiado. Si yo fuera el médico, no me lo pensaría ni un segundo. Cinco por el precio de uno, ¿no? Cinco buenas noticias… quiero decir, ¿qué pasa con las familias de esa gente? Y en cambio, una sola cosa mala. Es un buen trato ¿Verdad?”

 

Dilema del prisionero

Por último, un dilema que no podía faltar en esta pequeña lista. Es uno de los paradigmas básicos de la Teoría de juegos, además de haber sido estudiado ampliamente por campos como la psicología y la neuroeconomía. Albert W. Tucker fue el que propuso el nombre con el que se conoce actualmente.

El dilema clásico consiste básicamente en la siguiente situación:

Un amigo y tú habéis ido a la cárcel por cometer un importante robo, pero la policía no tiene pruebas suficientes para encarcelaros mucho tiempo. Es entonces, cuando por separado, un astuto policía os interroga a cada uno y os hace la misma propuesta: Si confiesas que ha sido tu compañero, él será condenado a 10 años de cárcel y tú quedarás libre. Si confesáis los dos, ambos seréis encarcelados durante 6 años. Si no confiesa ninguno seréis condenados a 6 meses los dos. Pero si confiesa él y tú no, tú serás condenado a 10 años y tu compañero saldrá libre.

Esto se puede resumir de la siguiente forma:

Cuadro del prisionero - PsicoWisdom

Entonces: ¿Delatarías a tu compañero o no?

Evidentemente, esta situación es un caso hipotético y simplificado, creado para la reflexión. En mi opinión, uno de los mayores determinantes a la hora de realizar tu elección, es saber quién es tu compañero. No sería igual que tu supuesto compañero fuese otro ladrón más, o un viejo amigo al que conoces y ya te ha demostrado en otras ocasiones su lealtad, al igual que tú a él la tuya.

Dilema del prisionero iterado

En esta pequeña modificación del dilema clásico se introduce la variable de que la situación es llevada a cabo varias veces. Es decir, después de la primera elección, se conocen los resultados y se vuelve a jugar. De este modo aparece el factor “castigo”.

Se ha visto que cuando los jugadores tienen en cuenta que pueden ser posteriormente castigados por sus elecciones, estos tienden a no delatar a su compañero desde el principio.

 

Notas del Autor:

1 Joe fue condenado porque golpeó a una chica hasta dejarla sin sentido en un aparcamiento, la llevó en coche en medio de la oscuridad hasta las afueras de una ciudad del norte, la violó repetidamente a punta de cuchillo, luego le corto la garganta y la arrojó boca abajo a un contenedor en un polígono industrial desierto. Más tarde se encontraron trozos del cuerpo en su guantera.

* ¿No estás de acuerdo con algo de lo expuesto? ¿Tienes dudas? ¿Quieres compartir algo? No dudes en ponerte en contacto conmigo:

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¿Cómo eligen a sus víctimas los psicópatas?

 

Cómo eligen a sus víctimas los psicópatas - PsicoWisdom

Los psicópatas siempre nos han sorprendido y causado curiosidad. Probablemente como consecuencia de lo tan parecidos y distintos que son al mismo tiempo del resto de la población.

En esta entrada, nos centraremos en dos interesantes experimentos que intentan analizar uno de los posibles referentes que tienen los psicópatas, a la hora de elegir a sus víctimas.

Muy importante dejar claro que no todos los psicópatas son asesinos en serie. De hecho, la mayoría de las personas que podrían ser diagnosticadas como psicópatas son personas que se encuentran en la sociedad sin dañar al resto de las personas (al menos, de forma física). A estos se les puede llamar psicópatas integrados o psicópatas subclínicos.

Algunas de los rasgos más destacables son: Incapacidad para sentir empatía, alto nivel de egocentrismo, incapacidad para crear “planes de vida”, presencia de conductas antisociales sin un motivo que la justifique, incapacidad para sentir remordimientos, mentir casi de forma constante y por supuesto, incapacidad para amar.

¿Quién es Bundy?

Theodore Robert Cowell Bundy, nació el 1946. Fue un asesino en serie, más conocido simplemente como “Bundy”, el cual según las estimaciones, podría haber asesinado en torno a cien mujeres, a las que solía matar rompiéndoles el cráneo. Fue ejecutado en la silla eléctrica el en 1989.

Ted Bundy realizando el juramento reglamentario en un juicio.

Ted Bundy realizando el juramento reglamentario en un juicio.

Una de las últimas entrevistas que vivió fue la que le realizó la psicóloga Angela Book junto con algunos compañeros de la Universidad Brock, de Canadá. Durante la misma, Bundy dijo cosas tales como:

Soy el hijo  de puta más frío que se encontrarán en la vida

Lo cual, no era ninguna novedad. Pero hubo algo que llamó la atención de Book, y fue cuando Bundy afirmó, entre una sonrisa fría y despiadada, que era capaz de saber quién era una “buena” víctima, con tan solo observar la forma de andar de misma.

El experimento

Para comprobar si estaba en lo cierto, Angela Book eligió a 47 estudiantes universitarios varones, a los que les administró un cuestionario específico para medir rasgos psicopáticos en la población general (distintos a los que se administran en prisiones u hospitales).

Una vez obtenidos los resultados, los dividió en en dos grupos (uno con puntuación alta en psicopatía y otro en puntuación baja).

Por otro lado, grabó a 12 sujetos distintos caminando por un pasillo de una habitación a otra. Además, los “paseantes” debían rellenar un pequeño formulario con las siguientes preguntas:

  1. ¿Ha sido víctima de algún acto en el pasado? (Respuesta dicotómica de “sí” o “no”).
  2. Si es así, ¿Cuántas veces ha ocurrido?

Finalmente, A. Book presentó estas grabaciones a los 47 estudiantes, pidiendo también, que puntuasen del 1 al 10 lo vulnerables que parecían a un ataque cada uno de los objetivos.

Los resultados

Las puntuaciones obtenidas, demostraron la afimación de Bundy. Los estudiantes que habían acertado más evaluando la vulnerabilidad de los 12 sujetos, eran también los que habían puntuado más alto en la escala de psicopatía.

El  experimento con psicópatas diagnosticados

Tiempo después, la investigadora decidió replicar el experimento, pero esta vez, con psicópatas diagnosticados clínicamente que residían en una prisión de máxima seguridad.

Los resultados

Como se esperaban, los resultados fueron los mismos, corroborando la hipótesis inicial, pero en este caso, hubo un añadido. Los psicópatas que evaluaron a las personas andando por los pasillos, fueron capaces de especificar (a diferencia del grupo de estudiantes), que la vulnerabilidad la percibían justamente por la forma de andar, y no por otros factores.

 

¿Psicópatas como detectores de mentiras?

Kevin Dutton, doctorado en psicología y miembro de la Royal Society of Medicine, así como investigador en la Universidad de Oxford, después de observar los resultados que se obtuvieron en los experimentos anteriormente tratados, propuso una nueva aproximación al tema. La idea le surgió cuando estando en un aeropuerto, se encontró con un compañero suyo con el que  comentó de forma desenfadada, cuan nerviosa se pone la gente cuando debe pasar por los detectores, aunque no escondan nada.

Fue aquí cuando Dutton se preguntó, si un psicópata podría hacer un bien a la sociedad, trabajando, por ejemplo, en aeropuertos para detectar gente “vulnerable”; o lo que es lo mismo, personas que están intentando esconder algo.

El experimento

Dutton seleccionó a 30 estudiantes universitaros, la mitad de los cuales habían puntuado alto en la Escala autocumplimentada de psicopatía, y la otra mitad bajo.

Por otro lado, había cinco personas (amigos del investigador) que debían entrar por una puerta, y salir por la otra, cruzando de este modo toda la clase. De estos cinco había siempre uno que llevaba un pañuelo rojo.

Para aumentar la motivación de los impostores (los que llevan el pañuelo rojo), y el esfuerzo por pasar desapercibidos, el investigador daba 100 libras (unos 123 euros) a los propietarios del pañuelo. De este modo, si conseguía pasar sin ser detectado, podría quedárselos.

Los resultados

El mismo investigador (Kevin Dutton) quedó impresionado con los resultados:

Más del 70% de los que puntuaban muy alto en la Escala de Informe de psicopatía detectaron correctamente a la persona que escondía el pañuelo. Frente al 30% de los que puntuaron bajo.

“Caballeros, les ruego que no miren. No va a ser bonito.”

 

 Cita de Marcel Petiot,  más conocido como “Dr. Muerte”, justo antes de ser ejecutado en la guillotina (26 de mayo de 1946).

Notas del Autor:

Fuentes: La información acerca de los experimentos ha sido recopilada del libro: “La sabiduría de los psicópatas” de Kevin Dutton.

* ¿No estás de acuerdo con algo de lo expuesto? ¿Tienes dudas? ¿Quieres compartir algo? No dudes en ponerte en contacto conmigo. @DanielTejedor [Twitter]; DanielTejedorPardo [WordPress].