Cuando la Víctima se Encuentra con el Culpable | Justicia

Visita Carcel Justicia

No es ninguna novedad que los sistemas judiciales y penitenciales no son perfectos en ningún sitio. Pero de entre todos los defectos que puedan tener, hay uno, que debería preocupar especialmente a los psicólogos. El problema al que hago referencia es el que surge cuando contestamos a las siguientes preguntas: ¿Para que sirve castigar al culpable? ¿Queremos castigarle para que corrija sus conductas, o simplemente para saciar nuestra sed de venganza?

La verdad es que nuestro sistema legal se centra en mayor medida (aunque no completamente) en imponer un castigo sin más, dejando a veces de lado la importancia que tienen dos factores, que deberían ser la base de cualquier sistema penal: Ayudar a las victimas a hacer frente al conflicto y disminuir la tasa de reincidencia de los culpables.

Aquí pues, nos encontramos con dos estudios que se han centrado en mejorar cada uno de estos aspectos, utilizando un mismo procedimiento basado en la comunicación entre ambas partes (victima-culpable).

Por el Bien de la Víctima

Uno de los problemas más recurrentes que pueden sufrir las victimas de cualquier tipo de delito (obviamente, hay delitos que representan mayores riesgos) es el trastorno de estrés postraumático.

Carolina M. Angel, criminóloga de la Universidad de Pensilvania, analizó en Londres, cómo el hecho de permitir realizar entrevistas entre culpable y víctima podía mejorar la situación entre ambos.

Eligió al azar a un grupo de afectados a los que se les otorgaba la posibilidad de participar en la investigación realizando lo que se conoce como justicia restaurativa. En este tipo de justicia, se permite a ambos componentes tener un encuentro mientras una serie de moderadores expertos supervisan el momento. Durante la entrevista, tanto la víctima como los familiares y amigos de esta, debaten las consecuencias del delito con el delincuente.

El resto de personas que no participó en el proceso de justicia restaurativa sirvió como grupo control, para poder comparar los resultados.

Según se descubrió, en torno al 25% de los afectados que pasaron por el modelo judicial clásico manifestaron síntomas de estrés postraumático. En cambio, en el grupo de victimas que habían participado en las entrevistas, tan solo se encontró un 12% de casos.

Citando a la autora:

“La justicia restaurativa ofrece a las víctimas una oportunidad para replantear su caso y sanar en el proceso”

Por el Bien del Delincuente

Tabla de resultados obtenidas por Hanson y Morton-Bourgon. En ella se observan los factores que más se relacionan distintos tipos de reincidencia.  Los valores pueden oscilar desde -1 (cuanto más de ese factor, menos reincidencia) a 1 (cuanto más de ese factor más reincidencia; pasando por 0 (no hay relación entre el factor y la reincidencia.

Tabla de resultados obtenidas por Hanson y Morton-Bourgon. En ella se observan los factores que más se relacionan distintos tipos de reincidencia.
Los valores pueden oscilar desde -1 (cuanto más de ese factor, menos reincidencia) a 1 (cuanto más de ese factor más reincidencia; pasando por 0 (no hay relación entre el factor y la reincidencia.

En otro estudio publicado en marzo del 2014 en la revista Journal of Quantitative Criminologydirigido por Lawrence Sherman y Heather Strang de la Universidad de Cambridge, se analizó si el método de la entrevista entre victima y delincuente reducía también la reincidencia del delincuente. Al estudiar los datos obtenidos, llegaron a la conclusión de que los delincuentes que asistían a este tipo de encuentros con las victimas, cometían menos delitos posteriormente. Pero, lo mejor de todo, es que el balance de costos-beneficios de este tipo de intervención es muy positivo, ya que mediante el simple uso de entrevistas supervisadas, el estado se ahorra mucho dinero en los posibles problemas que pudiesen causar las reincidencias de los reclusos.

Por poner un ejemplo, en la Tabla 1 vemos cómo correlaciona el factor de “antisocialidad” con los distintos tipos de reincidencia, de donde se podría suponer que un proceso de empatización con la victima por parte del delincuente, aumenta la socialización de este y por consiguiente, una menor reincidencia.

Conclusión

Si bien los resultados de estos estudios son positivos, rara vez se llevan a la práctica. De hecho, son solo un pequeño atisbo de los 20 años de investigación que llevan corriendo en esta área de trabajo, demostrando que con este tipo de procedimientos, se consigue que las victimas sean capaces de perdonar (teniendo en cuenta el valor terapéutico de esto) y que los autores del delito sientan mayores tasas de arrepentimiento. Pero esto no nos debería sorprender, ya que es el el resultado de un proceso natural en el ser humano: la empatía.

Notas del Autor:

El metaanálisis llevado a cabo por Hanson y Morton-Bourgon puede encontrarse haciendo click en el siguiente enlace (traducido al español). * ¿No estás de acuerdo con algo de lo expuesto? ¿Tienes dudas? ¿Quieres compartir algo? No dudes en ponerte en contacto conmigo: @DanielTejedor [Twitter]; DanielTejedorPardo [WordPress]; danitej_94@hotmail.com [Correo]; PsicoWisdom [Facebook]; danieltejedor9 [Pinterest]

Igualmente, si te gustaría publicar algún artículo sobre psicología en PsicoWisdom con tu nombre, escribirme. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s